Dermatol Rev Mex. 2026; 70 (4): 596-599. https://doi.org/10.24245/dermatolrevmex.v70i4.11336
Guillermo Roa Álvarez,1 Sergio Enrique Leal Osuna2
1 Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud, Tecnológico de Monterrey, Ciudad de México.
2 Jefe del servicio de Dermatología, Hospital Español de México, Ciudad de México.
Durante el siglo XVII en Europa, la pediculosis se representó en el arte como una parte cotidiana de la vida, lo que refleja su prevalencia en la sociedad de la época. Actualmente conocida como infestación por piojos, es un padecimiento ampliamente extendido que afecta a millones de personas en todo el mundo.1-7 Su contexto histórico muestra su presencia de larga data en la sociedad humana, con referencias a infestaciones por piojos en textos antiguos y hallazgos arqueológicos, lo que evidencia que ha sido un problema para la humanidad durante siglos.1,2
Las pinturas de género, particularmente en los Países Bajos, mostraban escenas domésticas en las que mujeres y niños eran retratados eliminando piojos del cabello, un acto conocido como “despiojar”.8,9 Estas representaciones artísticas no sólo documentan la omnipresencia de esta ectoparasitosis, sino que también simbolizan la intimidad familiar y los cuidados cotidianos.9 Al integrar la pediculosis en obras artísticas, los pintores capturaron la relación entre salud, higiene y la vida doméstica en un contexto histórico, destacando cómo esta afección estaba normalizada dentro de la experiencia humana.
El cuadro titulado Caza de piojos a la luz de las velas (Figura 1) del pintor holandés Andries Both, es un ejemplo destacado de la pintura de género y de la técnica del claroscuro. Esta obra retrata escenas de la vida cotidiana, enfocándose en las experiencias humanas comunes. Más allá de reflejar un momento íntimo y rutinario, Both ofrece una ventana hacia los desafíos de salud e higiene que enfrentaban las comunidades en la Europa premoderna.
En esta representación, se observa un espacio modesto, tenuemente iluminado, en el que cuatro figuras se congregan alrededor de una actividad específica: una persona examina cuidadosamente la cabeza de otra en un gesto claro de “despioje”, mientras los demás observan o esperan su turno. Las vestimentas desgastadas y las expresiones concentradas de los personajes trasmiten humildad y pragmatismo. Además, la iluminación focalizada dirige la atención del espectador hacia el acto central, subrayando la importancia de la higiene en la vida cotidiana de la época.
Con esta temática está Escena doméstica (Figura 2) del pintor español Bartolomé Esteban Murillo, otra obra que ilustra esta misma acción de “despioje”. Esta pintura muestra una escena íntima de la vida rural en la España del siglo XVII; destaca por su capacidad para capturar, con sensibilidad y detalle, momentos ordinarios que trascienden su contexto histórico. Murillo proyecta una conexión universal con temas de cuidado, higiene y salud y muestra cómo estas prácticas eran fundamentales en la cotidianidad.
En Escena doméstica se representa el interior de un hogar humilde, donde una suave luz natural, proveniente de una ventana, ilumina a los protagonistas. En el centro, una mujer mayor examina minuciosamente el pelo de un niño pequeño, realizando lo que parece ser una tarea de “despioje”. El niño, despreocupado, sostiene un trozo de pan mientras un perro juguetón interactúa con él. Los objetos domésticos sencillos, como una jarra de cerámica y herramientas de hilado, completan el ambiente rural y modesto, lo que refuerza la autenticidad de la escena.
El cuadro Madre peinando el cabello de su hijo (Figura 3) del pintor holandés Gerard ter Borch complementa estas representaciones; esta obra captura un momento igualmente íntimo de la vida cotidiana durante la Edad de Oro holandesa. Esta escena doméstica, delicadamente representada, resalta la interacción entre una madre y su hijo, con insistencia en el cuidado y la atención en una actividad rutinaria pero esencial: el “despioje”.
La composición de Ter Borch muestra a una madre sentada junto a su hijo en un interior cálidamente iluminado. La serenidad de la escena se centra en los gestos de la madre, quien, inclinada hacia el niño, peina cuidadosamente su pelo. El niño, sentado con paciencia, acepta este acto como parte de su rutina diaria. La elección de colores suaves y la meticulosa atención a los detalles de las ropas y los objetos del entorno subrayan el realismo y la humanidad de la obra; destacan la importancia de las prácticas higiénicas en el ámbito familiar.
Al analizar estas tres obras seleccionadas es posible profundizar en cómo estas representaciones artísticas reflejan las prácticas higiénicas y los desafíos dermatológicos de su tiempo. A través de sus detalladas escenas cotidianas, los artistas no sólo documentan aspectos culturales e históricos, sino que también permiten comprender mejor la evolución de las prácticas de higiene y su efecto en la salud dermatológica a lo largo de los siglos.
Las tres pinturas integran la acción del “despioje” como una actividad cotidiana esencial en contextos donde la higiene personal y las condiciones de vida eran precarias. En Caza de piojos a la luz de las velas (Figura 1) Both ilustra la eliminación de piojos en un entorno iluminado de manera rudimentaria, destacando el riesgo que estos ectoparásitos representaban para la salud pública al ser vectores de enfermedades como el tifus.8 Murillo, en Escena doméstica (Figura 2), representa el despioje como una práctica rutinaria dentro del ámbito familiar y subraya el cuidado intergeneracional y la dedicación necesaria para mantener la higiene en comunidades rurales o empobrecidas. Ter Borch, a través de Madre peinando el cabello de su hijo (Figura 3), eleva esta tarea doméstica a un símbolo de amor maternal y compromiso con el bienestar familiar, reflejando la importancia de estas prácticas en la dinámica comunitaria.9,10


La integración de estas representaciones artísticas en el análisis dermatológico no sólo documenta las prácticas higiénicas del pasado, sino que también ilustra la evolución de la dermatología y la salud pública en el tratamiento de infestaciones por ectoparásitos. Las obras de Both, Murillo y Ter Borch, en conjunto, muestran cómo las condiciones de vida precarias y la falta de higiene adecuada perpetuaban la prevalencia de la pediculosis. Debe subrayarse la importancia de los avances en salud pública para mejorar la calidad de vida y prevenir enfermedades dermatológicas y parasitarias.7,8,10
CONCLUSIONES
Las representaciones artísticas de la pediculosis en el arte europeo ofrecen un testimonio visual de los retos dermatológicos e higiénicos de épocas pasadas. Estas obras no sólo complementan nuestra comprensión histórica de las enfermedades parasitarias, sino que también destacan la importancia de los avances en salud pública y dermatología para el control y prevención de infestaciones por ectoparásitos. Caza de piojos a la luz de las velas, Escena doméstica y Madre peinando el cabello de su hijo capturan momentos íntimos de la vida diaria y reflejan la universalidad del cuidado y la higiene como componentes esenciales de la salud humana.8,9,11,12
REFERENCIAS
1. Chosidow O. Scabies and pediculosis. Lancet 2000; 355 (9206): 819-826. https://doi.org/10.1016/s0140-6736(99)09458-1
2. Chosidow O. Scabies and pediculosis: neglected diseases to highlight. Clin Microbiol Infect 2012; 18 (4): 311-312. https://doi.org/10.1111/j.1469-0691.2012.03791.x
3. Nolt D, Moore S, Yan AC, Melnick L; AAP Committee on Infectious Diseases, Committee on Practice and Ambulatory Medicine, Section on Dermatology. Head Lice. Pediatrics 2022; 150( 4): e2022059282
4. De Pablo Màrquez, B. (2018). Actualización en pediculosis capitis. Medicina de Familia. SEMERGEN https://doi.org/10.1016/j.semerg.2018.11.005
5. Salavastru CM, Chosidow O, Janier M, Tiplica GS. European guideline for the management of pediculosis pubis. J Eur Acad Dermatol Venereol 2017; 31 (9): 1425-1428. https://doi.org/10.1111/jdv.14420
6. Lomelí Valdez R, García Romero M. Pediculosis: rompiendo el estigma. Actualidades en su prevención y tratamiento. Acta Pediátrica Méx 2023; 44 (4): 328-36. https://doi.org/10.18233/apm.v44i4.2693
7. Aquino FCJ. Entomodermatoscopía como herramienta diagnóstica en ectoparasitosis: una revisión. Dermatol CMQ 2018; 16 (1): 45-49.
8. Drali R, Mumcuoglu K, Raoult D. Human lice in paleoentomology and paleomicrobiology. Paleomicrobiol Humans 2016; 181-190. https://doi.org/10.1128/microbiolspec.poh-0005-2014
9. Nazzaro G, Genovese G, Veraldi S. Human lice: Spectators and actors of the history of humanity through the ages. Indian J Dermatol Venereol Leprol 2019; 85: 679-680.
10. Burgess IF. Human lice and their management. Adv Parasitol 1995; 36: 271-342. https://doi.org/10.1016/s0065-308x(08)60493-5
11. van Suchtelen A, Buvelot Q, et al. Genre paintings in the Mauritshuis. The Hague 2016: 44-49.
12. Worthington L, Lice don’t spread the way you probably think they do. Here’s what to know. National Geographic. 2024. https://www.nationalgeographic.com/science/article/what-is-lice
Este artículo debe citarse como: Roa-Álvarez G, Leal-Osuna SE. La pediculosis como reflejo de la cotidianidad en el arte. Dermatol Rev Mex 2026; 70 (4): 596-599.

